Onces
Cómo se juega el medal de once hoyos donde tú decides cuáles cuentan, y por qué la decisión se cierra un hoyo después.
- Jugadores
- 2 o más
- Hoyos
- 18
- Dificultad
- Intermedia
- Actualizado
- septiembre de 2026
Onces es un medal con una vuelta de tuerca que cambia toda la ronda: juegas los dieciocho hoyos, pero al marcador solo suben once. Los otros siete desaparecen.
Y aquí viene la parte que casi todo el mundo entiende al revés la primera vez: no son “tus once mejores hoyos” calculados al final. Son los once que tú elijas, mientras juegas.
Esa diferencia lo es todo. Un formato que descarta automáticamente lo peor es un formato indulgente. Un formato donde tú decides, hoyo a hoyo y sin saber lo que viene, es una apuesta de nervios.
La regla base
- Se juega sobre una ronda normal de dieciocho hoyos.
- Exactamente once hoyos cuentan para el resultado.
- Por defecto, un hoyo no cuenta. Eres tú quien lo marca para que suba al marcador.
- Nunca pueden contar más de once. Cuando llegas a once, la puerta se cierra.
- Gana el neto más bajo sumando solo esos once hoyos.
Si quieres repasar cómo se lleva un marcador de golpes tradicional, la base está en la guía de Stroke Play.
Se juega en neto
Onces no es bruto. Los golpes de ventaja se reparten como en cualquier ronda neta: según el course handicap de cada jugador y el índice de dificultad de cada hoyo en la tarjeta.
La diferencia está en dónde se aplican: solo cuentan los golpes de los once hoyos que subiste al marcador. Un golpe de ventaja en un hoyo que decidiste descartar no vale nada. Eso convierte el índice de dificultad en información estratégica, no en un dato de la tarjeta.
El bloqueo hacia adelante
Esta es la regla que le da tensión al formato. La decisión sobre un hoyo queda abierta hasta que se entra el score del hoyo siguiente. En ese momento se bloquea.
O sea: tienes exactamente el tiempo de un hoyo para decidir. Cuando estás firmando el 8, todavía puedes cambiar de opinión sobre el 7. En cuanto el 8 entra, el 7 ya no se toca.
No puedes esperar al 18 para repartir tus once. Vas comprometiendo el marcador a ciegas, con la única información que tienes: lo que llevas jugado.
El sistema deja rastro. Si un hoyo bloqueado se edita después, la edición queda registrada. Es el mecanismo que hace que el formato se pueda jugar por dinero sin discusiones al final.
El relleno automático
Como los once son obligatorios, el formato tiene una red de seguridad que conviene entender antes de salir: si solo quedan los hoyos justos para completar los once, esos hoyos cuentan a la fuerza.
Ejemplo: si llegas al hoyo 12 con seis hoyos marcados, quedan siete por jugar y te faltan cinco. Todavía tienes margen. Pero si llegas al 14 con siete marcados, quedan cinco hoyos y te faltan cuatro: a partir de ahí casi todo entra solo.
El caso extremo es el jugador que no marca nada en toda la ronda. No se queda sin apuesta: cuentan los últimos once hoyos, del 8 al 18. Es la peor manera de jugar Onces, porque regalas la mitad de lo que hace interesante al formato, pero no te deja fuera.
Un ejemplo
Un jugador con seis golpes de ventaja termina así:
| Hoyos | Qué pasó | Decisión |
|---|---|---|
| 1 al 4 | Arranque sólido, tres pares y un bogey | Marca los cuatro |
| 5 y 6 | Dos dobles seguidos | No los marca |
| 7 al 11 | Vuelve al ritmo, incluido un birdie | Marca los cinco |
| 12 | Triple bogey | No lo marca |
| 13 y 14 | Par y bogey | Marca los dos — llega a once |
| 15 al 18 | Da igual lo que haga | Ya no cuentan |
Once hoyos arriba, siete descartados, y los cuatro últimos jugados sin presión ninguna. Ese es el escenario ideal: llegar a once temprano y cerrar tranquilo. El escenario real es el otro, el del jugador que llega al 15 con nueve marcados y necesita que los dos que le quedan sean buenos.
Estrategia
- No marques un hoyo bueno demasiado pronto. Once plazas son pocas: cada par que subes al marcador en el hoyo 2 es una plaza que no tendrás para el birdie del 16.
- Pero tampoco acumules descartes. Si llegas al 13 con cinco marcados, el relleno automático va a decidir por ti, y decidirá mal.
- El descarte vale más en los hoyos donde no recibes golpe. Un doble bogey en un hoyo sin ventaja hace más daño al neto que el mismo doble en un hoyo donde recibes uno.
- Piensa en bloques de tres hoyos, no en hoyos sueltos. El ritmo natural es marcar rachas y descartar accidentes.
- El 18 casi nunca es una decisión libre. Para cuando llegas, la aritmética suele haber decidido por ti.
Por qué engancha
Onces resuelve el problema clásico del medal: un hoyo catastrófico te saca de la ronda en el hoyo 4 y te quedan catorce hoyos sin nada que jugar. Aquí ese hoyo se puede borrar, y eso mantiene viva la tarjeta hasta el final.
Pero a cambio te obliga a apostar contra tu propio futuro. Marcar un hoyo es decir “creo que no voy a hacer nada mejor que esto”. Es una declaración, y a veces se paga cara.
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